El balance de una lucha tan compleja como lo fue la que impulsaron los gremios docentes en contra del nefasto proyecto de “reforma de la Caja Fiscal”, que el gobierno cartista ha intentado imponer con su aplanadora parlamentaria para cumplir con los mandatos del FMI, no puede abordarse considerándose solo algunas modificaciones paramétricas. Una evaluación correcta de esta heroica lucha de los trabajadores de la educación requeriría contemplar un enfoque global que considere, en su real dimensión, la situación política, económica y social y en este marco, la correlación de fuerzas entre los actores, por un lado principalmente las y los docentes, representando dignamente a la clase trabajadora y por el otro el gobierno representando los intereses de la burguesía y los mandatos del imperialismo a través de sus organismos internacionales.
La reforma de la Caja Fiscal forma parte del paquete de reformas neoliberales que viene impulsando el gobierno y en el campo de los cambios estructurales referidos a la Reforma Previsional es solo la punta del iceberg. Como sabemos, tanto el presidente de la república como el presidente del Congreso ya han anunciado que el próximo objetivo es la reforma del IPS, el objetivo es claro, pretenden imponer el sistema de capitalización individual para otorgar a las multinacionales la posibilidad de apropiarse de los fondos y en últimas privatizar tanto la salud como la jubilación.
El retroceso del gobierno en su primera intención representa un triunfo de las y los trabajadores de la educación.
El contexto de la lucha de clases en nuestro país está caracterizado por una profundización importante de la ofensiva del gobierno que viene avanzando en la aplicación de sus planes neoliberales. Esta ofensiva no es aplicada exclusivamente en nuestro país, es una política que los organismos internacionales vienen exigiendo a los países de la región para enfrentar sus crisis económicas y puedan seguir pagando sus deudas externas. Estas medidas, aunque con alguna resistencia de parte de los trabajadores en Paraguay, han venido avanzando con relativo éxito para el gobierno, en este marco aprobaron la Ley de Superintendencia de Jubilaciones, la Ley de la reforma del servicio civil, entre otros.
El proyecto de reforma de la caja fiscal que el gobierno pretendía imponer estaba contenido en la versión aprobada en la primera sesión de diputados, Esta versión planteaba cambios draconianos en contra de los intereses de los trabajadores, tales como: para la jubilación ordinaria: la imposición de la edad mínima de 57 años (en la ley vigente no se requiere edad mínima), aumento años de aportes de 20 a 25 años, determinación de 55 años como edad mínima para la jubilación extraordinaria (en la ley vigente no se requiere la edad mínima), aumento de los años de aportes de 20 a 30 años. Aumento del 3% de los aportes jubilatorios que sumados con el aporte al IPS suman 24,5% (la más alta en toda la región), en contraposición a esto planteaba establecer un aporte del Estado del 5%.
La enorme presión ejercida por las imponentes movilizaciones cuya masividad no tiene antecedentes en la historia, la firme decisión de no decaer en la lucha y la fuerza de una dirigencia cohesionada en la unidad de la Coordinadora Sindical, hicieron tambalear al gobierno cartista quien se vio obligado a plantear de manera urgente un llamado a los gremios para negociar una salida. Fue más que evidente que el gobierno temía que la situación de le escape de control y que el descontento de los docentes se contagie al conjunto de los trabajadores y al pueblo y propicie una crisis política de consecuencias impredecibles.
La dura batalla en las mesas de negociaciones con la presión de los docentes movilizados por abajo, obligó al gobierno a retroceder en sus intenciones y plantear reducir drásticamente varias de sus propuestas de modificaciones. Entre estas decisiones de retroceso en sus intenciones plantearon: 1. Aumentar el porcentaje de aporte del Estado al 10%, bajar la edad mínima de 57 a 53 años, aumentar la tasa de retorno de 70 al 85% en 78 al 90%, contemplar un año por cada hijo (max.2).
“Un triunfo con sabor agridulce”
Con esta expresión caracterizaba correctamente el resultado de la lucha una dirigente docente de Alto Paraná, no podemos dejar de considerar que a pesar de la formidable resistencia y la imponente lucha presentada por los gremios docentes para frenar el proyecto del gobierno y que en un alto porcentaje le hizo retroceder, el gobierno ha logrado, sin embargo, imponer algunos ajustes como el aumento del aporte docente de 16 al 19%, tampoco podemos desconocer el profundo daño que causará la aplicación de la nueva ley a una franja muy importante de trabajadores, principalmente aquellos que aún no alcanzan la antigüedad de 20 años. En este sentido no podemos afirmar que ha sido un triunfo en todos los planos, por eso es fundamental reafirmar la consigna de que “la lucha continúa”.
Pero con certeza podemos afirmar que el hecho de frenar la dinámica avasalladora del gobierno que se vio obligado a retroceder representa un triunfo formidable de la lucha de los trabajadores de la educación y es sin dudas, al mismo tiempo, un triunfo de la clase trabajadora en su conjunto. Los docentes nos muestran el camino, demostraron que con la unidad, la movilización y la lucha es posible vencer la voluntad del gobierno.
La lucha docente es el ejemplo para todos los trabajadores, debemos prepararnos para enfrentar las amenazas de implementación de las reformas más estructurales que ya están en curso, entre estas se encuentra el proyecto de la reforma estructural de la seguridad social, que si no oponemos resistencia avanzará inexorablemente.
Por último, desde el Partido de los Trabajadores, consideramos que la experiencia de la lucha unitaria de los docentes, el haber percibido lo que representa la fuerza de la clase trabajadora una vez que decide unirse y sale a luchar, nos debe llevar a la reflexión de la necesidad urgente de, además de seguir luchando por nuestras reivindicaciones concretas, construir un partido político de la clase trabajadora, no solo para luchar y defender nuestros intereses en todos los ámbitos, sino que además se proponga tomar el poder para poner el Estado al servicio de los trabajadores y el pueblo y construir una sociedad infinitamente superior, la sociedad socialista. Desde el PT, te invitamos a construir ese partido.
¡Viva la lucha de los docentes!
¡Fortalezcamos la unidad de la Clase Trabajadora para enfrentar los desafíos!
¡Por la construcción de un Partido de los Trabajadores!
Comité Ejecutivo
As. 17/03/26

